Oda a la letra P

Un poemario con acento en la Pé

Menú:

I. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
II. Para ti, por mí
III. Paremos en Perú
IV. Oda al diccionario se escribe con doble P


1. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

¿Por qué?
Participamos en promesas,
pegamos perseverancia hasta por el piso
para después, en el postre-
pasme y pánico.

El paseo que primero permitió
posibilidades de papel
se hace pedazos ante los pies
de la princesa que persigue
la puerta para parler.
ya no pone sus zapatos en pedestal de plata,
ya no te piensa.
Qué pena.

Sin peinilla no se peina,
sin príncipe no hay princesa,
sin páginas, mi poema, no tienes qué pasar
y el pasado ya pasó.

Para ti, por mí

llegó a París para producir personas
para planificar parejas pequeñas
que pesen 130 pulgadas

protagoniza
participa
para preservar la producción
de profesionales

Sí.

en la pasarela de París

plan pelotero pago por para personal por pesar puedes poblado prestigioso precios página ¡por fin! publicación puedes proyectos pautar pasan primeros primera pareja


2. Paremos en Perú

Con el pestillo puesto
cierra la puerta;
saca la pimienta,
vamos a pintar
para proteger el papel
de la peste de la promesa.

Pica el pánico,
traga la pastilla:
por ahí viene el polígrafo.
Y si pierdes, no pidas perdón:
sólo persígueme
hasta pisar mis pasos.

Prosigue, la palabra
y pídeme
que proponga un paseo por el país
de la paciencia y la pasión.

Pon el pan,
yo pongo la pera
y espera,
por ahí pasa la pena.

Piensa que no pasará el pecho
de nuestra pantalla,
por donde nos paramos
a peinar nuestras palmas
con peinillas de penicilina
para el pensamiento del corazón.
(No te preocupes, esa será la única excepción.)

Paremos en Perú,
pensemos en el pelo del mar
y en su pareja, el pirata
que paga la piragua
con piñas y Paraná.

Todo sin parar.

Pregúntale dónde puede estar la Pirámide de perlas del puente de la Paz.

Sólo persígueme
Piensa que todo puede pasar
Pisa mi pisada
Pasa el preámbulo
del pasado en palabra y posteridad

Sólo piénsalo
y persígueme/
yo te enseño el pasadizo de las posibilidades del peligro,
la verdad del más allá.

Sólo persígueme.


3. Oda al diccionario se escribe con doble P

P

Particularmente, como yo pinto mi plastilina,
tú me pintas a mí, pintas mis palabras…
peinas mi planeta con tu peinilla de pensamiento pulcro.
Y con publicidad te puedo pagar.
Posibilidades, sí, puede ser…
Pintoresco también con tus páginas de palma real
que paso con la palma de mi mano.
Poesía para tí y de tu parte
(para el pueblo políglota, parlante, parler)
palabrería de por ahí.

Medicina de melón para la quemazón del corazón

Quiero darte un poema de desayuno y luego un beso que marque el comienzo de un nuevo día, de la continuación de la vida de una margarita que se esconde en tus pestañas y cuando cierras los ojos te araña porque piensas en mí y la engañas.
Y yo te pienso a ti y te abrazo a ti y te compro a ti pero sin precio porque a veces en el mundo hay cosas y cosas sin precio y esas son las que realmente buscamos.
Y te busco y te busco,
ven, vamos a mirarnos,
a sentirnos sin tocarnos,
a decirnos sin escucharnos,
a recorrernos sin mover un dedo,
a decir te quiero sin pizca de esmero,
a querernos sincero,
a respirar flores sin mover el florero,
a pronunciar la erre de la belle vie,
a saborear el aire que camina entre nuestro mirar
con sabor a rico, rico de amar
de los dos amantes que no saben actuar.
Palabras al azar flotan para desabotonar
(tu camisa planchada por la intimidad)
pero sólo para examinar tu cuerpo que me hace sentir tan segura,
con esa forma y estructura
que se desmorona cada vez que voy con mi astucia y mi cordura a trazar caricias al azar en tu cintura.

Lo simbiótico de la vida

Entrada del intruso

1 Juego de 21 Palabras
(21 de abril)
Juego de palabras
juego de palabra
la palabra juego
juego con palabras
las palabras juegan
juegan las palabras
juegan mis palabras
y juegan las tuyas con las mías
(22 de abril)
Palabras juegan conmigo,
no las puedo coordinar, movimientos, reflejos,
rimas al azar, sueltas por el mundo
no las puedo atrapar
juego y escondite
vengan palabras, vamos a jugar

(Stuffin' de Fran y el principio y el final míos)

Ayer y los últimos días

Quiero escribirte una poesía que leas todos los días y te recuerde que aquí hay más que hormigas, que aquí hay muchas maripositas nadando en mi barriga cada vez que me azota esa intriga de quererte tanto y no tener ni la mano ni la saliva para decirte lo que se me cruza de oreja izquierda a oreja derecha cada vez que observo tu sonrisa y siento tu presencia expresiva.

No me perdono el no. El no tener nada, ni vocal, ni borrón para darte una razón, para entregarte la invitación para no ser dos, para ser túyyo, sin espacios ni guiones ni puntos ni comas;

Quiero escribirte una poesía que leas todos los días y te pierdas entre rima y rima y bailes celebrando que nos queda toda una vida para comer mariposas y hormigas y emocionarnos cada vez que nos encontramos en la feria de machinas y después volamos como chiringas perdidos en el sin espacio de nuestras caricias, intercambiando miradas y saliva.

Qué rica sería la vida sin compromisos ni mentiras.

Antología olorosa

I. Secadora: Es un olor como a detergente evaporado, como a clorox caliente y suavizador hirviendo- es como todos estos elementos mezclados en un caldero pequeño pero embustero, cociéndose como ropa vieja. Pero luego se seca y es plana como enciclopedia y se sirve en una taza inmensa que deja salir el humo a través de las rejas. El olor a secadora se hospeda en el pasillo del segundo piso de la casa de los mellizos todos los lunes. Cómo me gusta ir a esa casa e invitar a ese aroma a asomarse por mis fosas nasales cada vez que me gano un pasaje en el automóvil de mis mejores amigos (mis olores favoritos (secadora)).

II. Cenicero: El olor a cenicero es como un recuerdo de una noche de novela y pariseo. Quemado ahumado en un emparedado de migajas grises que entre el barro color ladrillo moldeado a mano se deshacen y derriten.

III. Tienda: El olor a tienda surge cuando no hay nadie que la atienda. Es un olor a vacío y a nuevo, es un olor que ocupa un espacio entero. Te persigue mientras seleccionas los artículos de posible compra. Invade tu nariz como si fuera un empleado de centro automotriz.

IV. Sol: Cuando la ropa se queda saludando el sol mientras flotamos en la playa- se tuesta. Es como un olor a pan de maní horneado en vapor de lluvia. Es un olor liviano que siempre regala bonitos recuerdos de chapoteos en el agua.

V. Lluvia: Es un olor a tierra seca, es un olor a post-evaporación de mucha agua sucia en suelo y terreno. No es un olor liviano, tampoco muy pesado. Denso, denso, se queda al nivel de la mirada y casi lo puedes ver pero después suspiras y te olvidas y solo entra en tu nariz. Llenándote de nostalgia y deseos de ser chico y jugar afuera brincando en el trampolín.

VI. Sunblock: Es un olor como a playa con amor. A playa añorada, a la playa que tenemos en el corazón. Huele a sol con son y a malla de volibol. Con un poco de plástico de bolsas y salvavidas y un poco de tranquilidad que se queda en la saliva.

VII. Biblioteca: Es un olor a libro expirado y pasado de fecha. Es un olor evaporado como el eco de una canción. El olor a biblioteca está guardado tras una puerta que solo abren los ancianos en intelecto y estudiantes puntuales. Y les da en la cara y se desconcentran pero entonces llegan a la biblioteca y los ilumina la colección de enciclopedias.

VIII. Pelo de efe: Es un olor a acondicionador condensado. Es un olor denso y apegado a la cabeza de su amo y a las manos que le ofrecen caricias con cuidado. Con una pizca de olor almacenado y a sudor acumulado durante un largo día de verano y ejercicio mental.

IX. Libro nuevo: Es un olor a escuela elemental, es un olor a palabra y a bienestar. Es un olor a tiza plástica, es un olor pequeño como barniz.

X. Alcohol: Es un olor con filo, es un olor con corte y estilo. Ácido y cítrico, un refrescante asimétrico. Tiene principio y tiene fin y se conserva en plástico como un rehén. Es un olor tan determinado que llega y toca el fondo del pulmón.

XI. Periódico: Es un olor a tinta encuadernada en una biblioteca llena de libros viejos y mesas de piedra. Olor a papel, enciclopedia, fibra y a bolsa color tierra. Es un olor a domingo.

XII. Ropa nueva: Es un olor como a espacio pequeño vacío. Es un olor a bolsa y a hilo. Es un olor sin detergente ni perfumador. Es un olor a caja sin nada en su interior. Es un olor a refresco blando con muchas burbujas alrededor.

XIII. Popcorn: Es un olor a mantequilla en microondas con un poco de sal de lata. Es un olor a caliente calentón que se queda entre los dientes. Pero solo al nivel de la nariz permanece ese olor a condensado ardiente. Es un olor a bombilla y a pop.

XIV. Fósforo: Es un olor a fricción, a roce, a contacto caliente, finalmente la combustión, la llama del fuego que candentemente quema entre un ser y otro. Es un olor como a madera con frescura y plástico que libera un gas azul que también huele a eso y a puro gas de estufa de cocina vieja de mis antepasados y mis abuelas; sencillo fogón de campo sin chimenea. (combi- Fran y yo)

XV. Éxito: Es un olor cálido, constante, acre, intenso, pero refrescante. Sólo algunos lo perciben mientras otros solo respiran. Su presencia es subjetiva al cerebro y todo lo que corre por él. Algunos huelen sólo su ironía picante, pero otros combinan sus sustancias heterogéneas y las homogenizan. Olor a dar los primeros pasos, a correr bicicleta sin rueditas, a no llorar, a humillar, a pensar... (Fran)

XVI. Fotocopia: Es un olor como a bombilla, es un olor como a luz blanca de cocina, como a rayo, como a electricidad que no viene ni va ni con pega se pega al lápiz ni a la mano ni al aire que la remenean. Es un olor reservado y calientemente amarrado a su fibra de hoja de árbol.


Porque te quiero y tu olor lo guardaría en un florero.

Elegía Antónima -renovante pero seca-

Testarudo. Toda una elegía breve y elocuente describiendo nuestro encuentro de mente.

Dime por qué tienes el corazón tan duro
no me dejas entrar en tu mundo

Un poema en tu billetera

Entre nuestros labios- bucles y bocanadas que hacen el enlace bonítalo de nuestras bocas testarudas pero claramente sedientas de tergiversaciones y tendencias tentadoras en la ternura de nuestras miradas. Con cuidado escondo un poema en tu billetera que guarda boletos- recuerdos de las imágenes que juntos hemos visto, el uno al lado del otro; tú, al ladito mío. Escojo cuidado porque me da miedo mañana y lo que pueda suceder, pero más que nada lo que no, lo que se quedará en mi deseo de ti. Yo, antojada de la vida y sus encantos vivo- encantos tan encantadores como tú no hay muchos... tendría que recorrer 1/2 mundo para encontrar por lo menos uno.

Te quiero sin precios ni detergentes
te quiero sucio y fosforescente
como el destello de la luna que miramos con ternura
te quiero yo y esto perdura
como lo eterno de la noche oscura
esto sí, sin duda
te quiero caliente,
quiero que acabes con mi hambre ardiente
qué calor cuando te acercas y me sientes
qué calor cuando me dices que no mientes
te creo como al sol saliente que sabe que esto no es broma
que sí me mira mirándolo con mirada padeciente de la escasez de tu amor y tu cariño decente.
Como aguardiente
te pongo este poema en tu billetera
esperando si mañana, luego de ver qué hay en la nevera, veo tu voiture estacionado afuera
y después te bajas y coges la manguera
y riegas mis girasoles que impacientes se asoman en busca de la primavera.

Sincrónico (rumboso, regalo, ras, remedio, reflejo, reflector, ruinas, repeler, reserva, rareza, simpleza)

Con tu abecé de oro iluminas mis intentos de palabras-
abrillantar mi vida es tu pasatiempo.

mirada por mirada
la mirada ausente que solo se dibuja en mi imaginación desesperada

Repeles mi rareza con tu regalo rumboso de remedio y simpleza
reflector de lo sincrónico de las ruinas de mi querer reservado.
tú, mi más preciado rompecabezas.

( 3 de mecer, mecedora, flor, efecto, efímera, eficiencia, manipular, punto, loco, local, meses)
El efecto de tu efímera eficiencia flota encima del estéreo que florece en el juego florido que manifiesta el maniquí.
Meces como manipulador en mecedora el medicamento y la pulmonía que se instaura en mí.
Puntual con el jabón que llueve como los meses y quema como once peces.

Busco estructura para decirte, orden para que entiendas, palabras para que escuches, ritmos para que disfrutes de lo difícil que se me hace hablarte y florecer en tu jardín manipulador de sonrisas y pensares.

Tú llueves, localista
a mí me quieres, localismo
locatis los dos locos
punto, puntual, querido, a ti te quiero en nuestro florido juego
quieta me quemo
manicura: manipulas para mecerte en mi mecedora para flotar como fotocopia-
la mecha del kit loco.

Al adulto que mira por encima del hombro

adulto, ta. (Del lat. adultus).
1. adj. Llegado a su mayor crecimiento o desarrollo.
2.
adj. Llegado a cierto grado de perfección, cultivado, experimentado.

inicuo, cua. (Del lat. iniqŭus).
1. adj. Contrario a la equidad.
2.
adj. Malvado, injusto.

adulto+inicuo.
1. Ser humano de poca, limitada o ninguna capacidad mental.
2. Persona "madura"; amante de la crítica, desprecio y represión de la juventud en desarrollo, usualmente de ideal futurista o de ideal similar al que él/ella/adulto,a inicuo,cua mantenía cuando tenía su edad (la del joven).
3. Individuo que defiende su posición con argumentos como: "yo decía/pensaba eso cuando tenía tu edad" y "yo sé, yo era así".

Y yo le digo...

Pues, odiado adulto inicuo, te aseguro que si hubieras sido "así" (como mis brillantísimos compañeros de vida y yo), hubieses llegado a la cima del universo; no estuvieses hablando la baba que hablas ahora; no nos despreciarías como si no tuvieras hijos; no nos tutearías; no nos mirarías de reojo; tuvieras por lo menos un diploma de bachillerato; no estarías trabajando en una carretita en Plaza las Américas ganando seis pesitos la hora; y lo que más pesa: sabrías que el futuro de las próximas generaciones de tu familia, tus nietos y bisnietos estará en nuestras manos.

Con frugalidad intento expresarme pero todo me sale como escopetazos porque mi energía jovencita, nueva rápidamente engorda. Al otro lado del charco, tú, te desvaneces desde arriba, comenzando por el cerebro de 1 oz. que entre la basura en la que se sumerge en esa cabeza, se esfuma, te esfumas, adulto inicuo.

Represor de los pensamientos en pañales, mira de reojo pero no hacia abajo, sino hacia atrás que por ahí vamos; con libro en mano a despedazar los restos que te quedan tras esa cara arrugada de gusano, repugnante. Ahora te toca a ti, se acabo el pisoteo, ya crecidos estamos y muy listos para disparar balas de palabras, cañonazos de sermones y enseñanzas. Empezando por la resta, la resta de ti y los otros adultos inicuos inútiles que aun viven en su mentira de que los menores no sabemos lo queremos ni lo que seremos hasta los 28, ¿? Se quivocan nuevamente, sabemos muy bien que nuestra meta es exterminar las vanidades de la vida, y con ellas, a ustedes, adultos inicuos. Que al fin nos regalarán su única aportación a la humanidad, el acto pertinente de sus vidas, el día de sus majestuosas muertes.

Gracias por su retrógrada imaginación que tanto espacio nos ha dejado para crecer y pensar al ritmo de nuestro propio son. Y que descansen en inquietud porque la paz- se queda aquí.